¿Qué significan “Dios” y “Día”?
Las imágenes que se muestran
a continuación, provienen de escaneos que se han efectuado: las primeras cuatro
de la “Concordancia Exhaustiva”
del Dr. James Strong, publicada por Editorial Caribe el 2002, cito en éstas el
número que el Dr. Strong les asignó de acuerdo al famoso código que él elaboró; y la
quinta, del
“Nuevo Diccionario Latino-Español”,
publicada en Madrid, España, el 30 de Julio de 1867, siendo su autor Raimundo
de Miguel, El Marqués de Morante; cito en ésta el número de página: 289. Recomiendo que consigan y consulten la obra
“Léxico - Concordancia del Nuevo Testamento en
Griego y Español” compilado por Jorge G. Parker, esta obra identifica las
dicciones griegas que no aparecen en la Septuaginta, en los Deutrocanónicos
("Apócrifos") y en otros escritos helénicos.
Os ruego que examinéis detenidamente tanto los detalles que informan COMO
TAMBIÉN lo que no informan.
(Para ordenarlas bien, maximizar la
pantalla).



Examine ahora, como los mismos católicos romanos explican el origen de las palabras de ellos y la de todos los que están embriagados del vino de fornicación de la gran ramera (Rev/Apo 17:2):
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Este es un archivo insertado cuya URL es: http://www.elalmanaque.com/noviembre/1-11-eti.htm
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He aquí mis humildes y sencillas observaciones:
El vocablo «Δία, Día» carece de código numérico y por su orden alfabético es colocado entre el 1223 y 1224; y para conocer su origen etimológico es remitido al 2203.
La razón de carecer código numérico es porque Δία nunca existió en las copias del NT griego pre-niceano.
De por sí, el griego siempre ha tenido la dicción «ηJμέρα, jeméra» equivalente para el hebraico «Yóm». Jeméra es la palabra oficial, para darle nombre al período de 12 horas (ó 24), en la Septuaginta y en los Deuterocanónicos ("Apócrifos") y en los demás escritos griegos pre-niceanos.
Strong al igual que muchos eruditos, hacen una clara diferenciación entre «δίς» como adverbio y «Δίς» como nombre sustantivo; el primero codificado 1364, el otro, otra vez remitido al 2203.
El vocablo «Διός, Diós» también carece de código numérico y por su orden alfabético es colocado entre el 1358 y 1359; y una vez más, es remitido al 2203.
La razón, nuevamente, es porque Διός nunca existió en las copias del NT griego pre-niceano y tampoco se encuentra en la Septuaginta ni los Deuterocanónicos ("Apócrifos") y en los demás escritos griegos pre-niceanos. Solamente existía en el habla y escritos seculares del mundo helénico desde que fué fundado por Alejandro Magno, como derivado sinónimo de «Θεός, Teós», codificado por el número 2316; generador de voquibles como: teología, teosofía, teogonía, teocracia, teorema, teomático, teoría, teodolito, Teófilo, Teodoro, etc. ¡Vaya sorpresa, Θεός tiene su raíz en nuestro famoso 2203!
Bien, ahora toca examinar el 2203: «Ζεύς, Dseús (ampliamente y mejor conocido por Zéus)»; bueno, yo creo que Strong lo dice todo, y cualquier otra palabra o comentario resulta redundante y reluctante. El nombre de la máxima deidad del politeísmo, idolatría y paganismo griegos, está auto-explicado; incluso "deidad", "divinidad", "divina,o", etc. no son otra cosa más que transcripciones latinas que tienen su raíz en «Δίς, Dís» que pasó a ser el fonema que sirvió de antifaz, ya que usar “Zeus” resultaba muy descarado en el incipiente Cristianismo del siglo II, que ya se estaba divorciando de las costumbres judaicas y aceptando la mezcolanza de la fascinadora y hechicera filosofía del en-ese-entonces neo-movimiento pro-helénico. Puesto en marcha por los famosos Apologistas, hoy honrados como "Padres de la Iglesia", ¡Y de veras que sí lo fueron!
Queda plena y finalmente aclarado que el “afín incierto” de Zeus y sus “casos oblicuos” usando ese nombre “cognado” no es otra cosa más que la Δίαbólica trampa con la que la gran ramera ha envuelto y revolcado por ya 20 siglos a la humanidad entera, especialmente a los cristianos y mesiánicos y por supuesto, también a los juΔιός. Por favor, ¡Despierten ya ajáy/fraternos/h-e-r-m-a-nos!
Lanzo una enérgica protesta a los sectores religiosos basados en la biblia, que todavía no se han contaminado con el Ecumenismo, como a las que ya están involucradas en esta "edad espiritual de Λαωδισζευς/Laodiszeus" a que examinen sus pasos y se resuelvan a hacer verdadera restauración, regresar a las raíces de la Kehil·láh HaRishonáh (la Iglesia Primitiva). Echar fuera el politeísmo, la idolatría y el paganismo grecorromano, esta es la verdadera qedusháh/santidad, no la santurronería.
Sigamos examinando este intrincado asunto. La 4ª y 5ª imagen escaneadas y el archivo insertado comprueban tácitamente que Zeus, griego, es el mismísimo Júpiter, romano; Júpiter es la fusión de los fonemas latinos: Jovi + páter (signf. padre); Jovi es transcripción errónea del genuino nombre pagano del máximo "Deus Romanus": Iovi. El nombre italiano de varón: “Jeovani” (hoy por ortografía: Geovani) es una reminiscencia de esa deidad y es la auténtica raíz del ya muy famoso nombre blasfemo: Jehová. No fue por gusto que Pietro Di Galatino (llamado incorrectamente Pedro Galatino), el Papa León X el Confesor, fuera italiano de nacimiento, quien llevándose equivocadamente, al pie de la letra, sin seguir las indicaciones discurridas por la blasfémica disposición masorética sobre el tetragrama (¡No lo digo yo, más lo dice YeshaYâH/Is. 52:5!) interpretó que el Nombre inefable era: I e H o V a H.
Demando ante el recién constituido Gran Sanhedrín en YâHrušhaláyim terrenal, emitir un decreto que prohíba a las nuevas generaciones de Soferím/escribas y editores judaicos de sifróЋ/l-i-b-ros con texto hebraico, colocarle ni siquiera el más mínimo signo masorético al Nombre Qadósh, a excepción de los obligados Tağíym; y que igualmente se haga un descargo público y a nivel mundial, por el tremendo error (¡horror!) cometido por las primerizas generaciones de Masoretas. Esta sanidad escritural y jurídica es necesaria para atraer sobre el Estado de Israel y el Israel sin Estado (la dispersión) la merced del Šhoméir que no duerme ni se descuida... y apresurar la VíaЋ îaMašhíy·aĵ (ó más bien, la Šhuváh). De igual manera, quede suspendido del todo el uso de la otra blasfema abreviatura D-is o D-os, que no son más que transcripciones latinizadas que siguen dando vigencia al blasfémico Δίς.
Para ir finalizando, observemos también en la locución
«Διόσκουροι,
Dióskuri»
palabra compuesta de las dicciones:
Διόσ,
Dios y κουροι de
Κουριός, Señor, que se
utiliza en los textos griegos del NT en Hechos 28:11 para referirse a 2 hijos
de Zeus/Júpiter:
Cástor y Pólux, comprueba dos cosas:
a) El uso y origen pagano, idolátrico e inmundo de
Señor, que en HoshiYâH/Os. 2:16 en la RVA
(Reina-Varela Antigua) y "Dios habla hoy"
rotundamente lo identifican como: Baal.
b) Que todo pueblo o congregación que se arrogue decir que
son «Hijos de Dios»
lo que llanamente están haciendo es autoproclamarse "Hijos
de Zeus/Júpiter"
y resulta que como cabalmente se constituyen fraternos de
Hermes, son todos una universal familia de
Hermanos.
Hemos recibido una aportación, el cual agrega lo siguiente:
Al leer en Griego el pasaje de Hechos 14:12, vemos que los licaónicos a
"Barnabás" le llamaron Zeus/Júpiter
(puesto que aparece como Δία
en los post-niceanos) y a "Pablo"
Hermes/Mercurio.
El uso de todas estas palabras surgidas del asqueroso uso del paganismo del mundo helénico de aquel entonces [por influjo del dragón y sus bestias, léalo haciendo click para una mayor información], hoy están plenamente consagradas en el vocabulario cristiano como forzosa y necesaria terminología para interpretar por hermenéutica la divina palabra de Dios; material impreso, editado y distribuido como la Santa Biblia (!!!???).
Para un análisis histórico del proceso de los nombres blasfemos, chasquee en este vínculo.
Y Es mi mayor impetración a Abba YâHWếH, que todas estas líneas, lejos de ser ofensivas y pusilánimes a los ojos y neshamáh/alma de quienes hoy lo ven, sean de estímulo a la recapacitación y a la recapitulación de su existencia/vida y que Él con su Ruáĵ HaQódesh [Aliento Apartado/Espíritu Santo] le aliente el arrojo y la valentía de transformar su ser a través del «lavacro de la Devar/Verbo/Palabra» (Efe 5:26) J
Estoy dispuesto a
conocer su opinión y comentarios y recibir aportaciones:
© Moréh BenYâHmín Trigueros-Muñoz. ©
© Comunidad Sefaradí Essenia Natzarení de El Šālvador. ©
Home URL:
http://csefarad.ancient-hebrew.org/.
Todáh rabá a Ají DaniYâH Alfaro por aportar lo de Hechos 14:12.
se permite imprimir y sacarle copias, con la condición de no remover ni modificar nada del contenido total de la redacción en esta página. Tampoco comercializarlas, sólo sacar los costos.
06/05 23/06
05/07/2005.